La función principal es desarrollar y gestionar la cartera de clientes empresariales dentro del sector energético en la provincia asignada. El profesional será responsable de la identificación de oportunidades comerciales y del cierre de acuerdos que se alineen con las necesidades específicas de cada empresa cliente. Este rol requiere una presencia activa en el territorio mediante visitas programadas y la utilización de herramientas digitales para el seguimiento de la actividad y la comunicación interna.
La posición forma parte de un proyecto estructurado a nivel nacional que busca la expansión en el mercado B2B, con especial foco en compañías de mediano y gran tamaño.
El contexto de trabajo se caracteriza por la autonomía en la gestión del día a día y el apoyo constante de un equipo comercial y formativo. Las responsabilidades implican un análisis constante del mercado local para adaptar las propuestas y maximizar las conversiones.
La contribución del gestor comercial es fundamental para el crecimiento sostenido del negocio en su área geográfica, trabajando con indicadores claros de desempeño y objetivos cuantificables. Se valora especialmente la capacidad para construir relaciones comerciales duraderas y de mutuo beneficio, basadas en un modelo de venta consultiva y personalizada.