El puesto se centra en realizar tareas de mantenimiento para asegurar que los equipos productivos funcionen de manera óptima. Las responsabilidades principales incluyen llevar a cabo mantenimiento preventivo y correctivo en maquinaria e instalaciones industriales, trabajando directamente sobre los sistemas de la planta. Esto implica diagnosticar y resolver averías eléctricas, mecánicas y neumáticas en los equipos de producción, buscando minimizar las interrupciones en los procesos.
Se participa en la puesta en marcha, ajuste y calibración de maquinaria nueva o modificada, ayudando a integrar nuevos activos. También se colabora en la planificación y ejecución de proyectos de mejora continua para aumentar la fiabilidad y eficiencia operativa.
Es importante registrar y documentar todas las intervenciones, manteniendo un historial claro de los equipos.
El contrato es de tipo temporal y jornada completa. Todas las tareas se realizan siguiendo las normativas de seguridad, salud y calidad, promoviendo un entorno laboral confiable. Se necesita capacidad para leer planos eléctricos y mecánicos, junto con conocimientos de sistemas neumáticos e hidráulicos.
Se valora el trabajo en equipo y la habilidad para manejar periodos de alta demanda.