El puesto de operario de almacén textil es clave para la gestión logística y el flujo de mercancías. La persona seleccionada se integrará en un equipo ágil, donde las tareas principales se centrarán en la organización y manipulación de productos textiles, asegurando que todo el proceso se desarrolle con eficiencia y precisión.
Se requiere atención constante al detalle y compromiso con los procedimientos establecidos para mantener los estándares de calidad y orden que la operación demanda. El entorno de trabajo es un almacén con actividad constante, especialmente en los periodos de mayor volumen de pedidos. La colaboración con otros compañeros será fundamental para cumplir con los objetivos diarios y semanales, garantizando que la mercancía esté siempre disponible y correctamente ubicada para su posterior distribución.
Se valoran la adaptabilidad y la proactividad, ya que en ocasiones será necesario apoyar en diversas áreas del almacén según las necesidades operativas del momento. La formación y supervisión inicial correrán a cargo de personal con experiencia, lo que facilitará una incorporación rápida y efectiva. Se seguirán estrictamente los protocolos de prevención de riesgos laborales, priorizando la seguridad en el puesto.
La jornada laboral es de lunes a viernes, en horario partido de 08:00 a 13:00 y de 14:00 a 17:00 horas.
Se ofrece un contrato temporal conforme a la normativa vigente, con las condiciones salariales y beneficios asociados al convenio sectorial aplicable.