El puesto se centra en garantizar la operatividad continua de la maquinaria industrial dentro del sector alimentario, ejecutando labores esenciales de mantenimiento. El profesional será responsable de la planificación y ejecución de tareas de mantenimiento preventivo programado para evitar paradas no planificadas, así como de la intervención rápida y eficaz en casos de averías para realizar mantenimiento correctivo. Estas actividades son fundamentales para mantener los estándares de producción, seguridad y calidad requeridos en un entorno industrial dinámico. La función requiere un conocimiento integral de los sistemas electromecánicos, desde la parte eléctrica con elementos de control como PLCs y sensores, hasta los componentes mecánicos de máquinas específicas como envasadoras y sistemas de termosellado. El trabajo implica diagnóstico de fallos, desmontaje de equipos, sustitución de piezas, ajustes de parámetros y puesta en marcha, asegurando que toda la maquinaria funcione dentro de sus especificaciones técnicas.
La precisión y la metodología en estas tareas son clave para la productividad del conjunto de la planta. Además de las tareas técnicas, el rol puede incluir la elaboración de informes de mantenimiento, la gestión de un stock básico de repuestos y la colaboración con otros departamentos para optimizar los procesos productivos. Se desarrolla en un entorno de turnos rotativos, lo que exige adaptabilidad y compromiso con los objetivos del equipo, contribuyendo directamente a la eficiencia operativa y a la minimización de costes asociados a las paradas técnicas. La oferta contempla un salario bruto anual que oscila entre 25.000 y 30.000 euros, en función de la experiencia y valía del candidato. El contrato ofrecido es de tipo indefinido. El horario de trabajo se organiza en turnos rotativos que cubren los períodos de mañana, tarde y noche, requiriendo flexibilidad horaria por parte del competente.