El puesto, desarrollado en el ámbito del sistema judicial, implica la realización de un amplio espectro de funciones médico-legales definidas en la legislación vigente. Entre las tareas principales se encuentran la investigación pericial para determinar las causas de fallecimiento en casos de muerte violenta o sospechosa, lo que incluye la práctica de autopsias clínicas y el levantamiento de cadáveres. Asimismo, el profesional estará encargado de realizar valoraciones médico-legales exhaustivas, que abarcan desde la evaluación de daños corporales y secuelas en lesionados hasta la valoración psiquiátrica en los ámbitos penal y civil.
Además de las funciones relacionadas con la patología forense, el médico forense realizará peritajes específicos en materia de tráfico, evaluando los daños y perjuicios derivados de accidentes de circulación.
Se requiere un compromiso con la investigación científica de la evidencia física y un conocimiento profundo de los procedimientos judiciales. El trabajo se desarrolla en un ambiente multidisciplinar, en constante coordinación con jueces, fiscales y fuerzas de seguridad. La labor exige rigurosidad, capacidad analítica y una comunicación clara y precisa, tanto en informes escritos como en declaraciones ante los tribunales.
Se busca un perfil integrador, capaz de trabajar en equipo dentro del servicio forense provincial y de adaptarse a las necesidades de los diferentes órganos judiciales, contribuyendo así a la administración de justicia.