El trabajo se centra en realizar tareas de mantenimiento y diagnóstico para asegurar que los equipos e instalaciones industriales funcionen correctamente y sean fiables. Esto implica colaborar de forma constante con otros departamentos, sobre todo con producción e ingeniería, para que las intervenciones técnicas encajen con las necesidades del día a día y con los objetivos de continuidad del negocio. La persona seleccionada aplicará los protocolos establecidos, documentará sus actuaciones y ayudará a mejorar los procesos de mantenimiento proponiendo ajustes basados en su experiencia práctica y en lo que observe sobre el terreno.
El entorno de trabajo es dinámico y se priorizan soluciones seguras, eficientes y sostenibles,
con un enfoque evidente en prevenir riesgos y cumplir la normativa. Se valorará una actitud proactiva para resolver problemas técnicos y la capacidad de adaptarse a las demandas cambiantes de un ambiente industrial activo. Se ofrece un entorno fiable y organizado, con formación interna para actualizar conocimientos técnicos y de seguridad, además de los equipos de protección individual y las herramientas necesarias. El puesto se desarrolla en un ambiente industrial donde se cuida el orden, la limpieza y el cumplimiento estricto de los procedimientos de prevención de riesgos laborales.