El puesto de Monitor Escolar se desarrollará en el ámbito de un centro educativo, siendo el principal responsable de la supervisión y el cuidado de los alumnos durante los periodos no lectivos, como recreos, comedor y actividades extraescolares. Esta labor implica garantizar un contexto seguro y de bienestar para los menores, fomentando el respeto, la convivencia y la correcta utilización de los espacios comunes. Además, el monitor deberá actuar como figura de referencia para los estudiantes, resolviendo incidencias menores y promoviendo dinámicas de juego y ocio que contribuyan al desarrollo social y emocional de los niños.
La posición requiere una constante atención al grupo, capacidad para anticipar situaciones de riesgo y habilidades para comunicarse de manera efectiva tanto con el alumnado como con el equipo docente y el personal del centro. El monitor escolar se integrará en la rutina diaria de la institución, apoyando el proyecto educativo y colaborando en la creación de un clima escolar positivo e inclusivo para todos los participantes.