La función principal del puesto consiste en la preparación de pedidos utilizando sistemas de radiofrecuencia, garantizando la precisión y eficiencia en el proceso logístico. Esto implica la ubicación y recogida de productos dentro del almacén, así como su posterior clasificación y embalaje, asegurando que la mercancía esté lista para su distribución. Además, el operario será responsable del control de calidad, revisando los productos para verificar que cumplen con los estándares establecidos y manteniendo un entorno de trabajo ordenado y limpio.
El desarrollo de estas actividades requiere una organización meticulosa y atención al detalle, ya que cualquier error en la preparación puede afectar directamente a la cadena de suministro. El trabajador operará en un ambiente dinámico donde la coordinación con otros miembros del equipo es fundamental para cumplir con los objetivos de productividad y plazos de entrega.
Se valorará positivamente la proactividad y la capacidad para seguir procedimientos establecidos.
El papel es clave dentro de la operativa logística del centro, contribuyendo directamente a la satisfacción del cliente final mediante la entrega de pedidos completos y en perfectas condiciones. Se trabajará con una variedad de productos, lo que exige adaptabilidad y conocimiento de los distintos sistemas de almacenaje utilizados en la instalación.
El contrato ofrecido es mensual, con perspectivas de continuidad y posible incorporación directa a la plantilla de la empresa. La retribución económica se establece en 9,68 euros brutos por hora trabajada. La incorporación al puesto es inmediata y se desarrollará en un ambiente de trabajo positivo, con un turno fijo de lunes a viernes en horario de mañana, de 9:00 a 13:00 horas.