La posición implica la responsabilidad integral sobre los aspectos eléctricos y de control en instalaciones de riego agrícola, abarcando desde el montaje inicial hasta el mantenimiento continuo y la resolución de incidencias. El desempeño requiere trabajar de manera autónoma en campo, aplicando conocimientos prácticos para garantizar la operatividad y eficiencia de los sistemas. Las funciones se centran en la instalación, configuración y supervisión de todos los componentes eléctricos que componen una red de riego moderna, asegurando que cumplan con los estándares de seguridad y funcionalidad requeridos.
Se busca a una persona que pueda integrarse en un equipo técnico, aportando soluciones y optimizando los procesos existentes mediante su experiencia y capacidad de análisis.
El rol es fundamental para mantener la productividad de las explotaciones, previniendo paradas no programadas y alargando la vida práctico de los equipos mediante un mantenimiento proactivo y de calidad.