Experiencia demostrada en instalaciones eléctricas de baja y media tensión, con dominio de la normativa vigente, especialmente el REBT.
Se valora la capacidad para trabajar tanto de forma autónoma como en equipo, resolviendo incidencias con criterio y seguridad.
Las tareas incluyen la instalación y el mantenimiento de sistemas eléctricos en obras, viviendas, oficinas e industrias.
Esto abarca desde la canalización, el cableado y el conexionado de cuadros eléctricos, hasta el diagnóstico y la reparación de averías.
También se requiere leer e interpretar planos eléctricos, cumpliendo siempre con las normas de seguridad laboral.
Se ofrece un contrato fijo.
Se valora positivamente estar en posesión del carné de instalador.
La categoría profesional corresponde a ayudantes, auxiliares o personal de oficio.