El trabajo consiste en realizar tareas variadas dentro de los servicios funerarios, acompañando a las familias con profesionalidad y respeto durante todo el proceso. Esto incluye llevar a cabo las labores operativas siguiendo los protocolos establecidos y manteniendo la confidencialidad que estas situaciones requieren. También implica participar en la coordinación de los servicios, asegurando que cada etapa se desarrolle en el orden correcto y con puntualidad. Es relevante tener una actitud empática, saber trabajar bajo presión emocional y ofrecer un trato cercano y discreto. Se trabaja en equipo para mantener una atención de calidad en un sector donde el cuidado de las personas es esencial. Además, se revisa el estado y la disponibilidad de materiales y equipos, se aplican medidas de higiene, seguridad y prevención, y se colabora en mantener el orden y la limpieza de las instalaciones. El puesto es a jornada completa, con horarios y turnos variables que pueden incluir fines de semana y festivos. Se ofrece formación específica sobre normativa y buenas prácticas del sector cuando sea necesario.