El manejo de carretillas retráctiles es clave en un almacén con ritmo constante. Las tareas se centran en mover la mercancía de forma segura y optimizado, desde que llega hasta que sale, manteniendo el flujo de materiales sin interrupciones y cumpliendo con los plazos y la calidad que marca la planificación diaria.
El día a día exige precisión y atención al detalle, además de coordinación continua con el equipo para priorizar lo urgente y adaptarse a lo que pida la operativa. La seguridad es fundamental: se siguen los procedimientos, se usan los equipos de protección y se mantiene el orden en las zonas de trabajo. También hay que estar pendiente del estado de la mercancía y su trazabilidad, avisando de cualquier incidencia.
El puesto implica disponibilidad para distintos turnos según la planificación del centro y requiere resistencia física y buena coordinación para manipular cargas.