Este puesto es fundamental para garantizar la continuidad y eficiencia de las líneas de producción en una planta industrial del sector alimentación. La persona seleccionada será responsable de la supervisión integral de los sistemas productivos, asegurando su óptimo funcionamiento y minimizando los tiempos de parada no programados mediante intervenciones técnicas precisas y planificadas.
Las funciones abarcan desde la ejecución de rutinas de mantenimiento preventivo hasta la respuesta inmediata ante averías o fallos en los equipos. Se trabajará con sistemas complejos que integran componentes mecánicos, eléctricos, neumáticos e hidráulicos, lo que requiere una comprensión técnica sólida y una capacidad de diagnóstico ágil. El objetivo es mantener los estándares de productividad y calidad establecidos por la compañía.
El entorno de trabajo es vibrante y se caracteriza por la aplicación de protocolos de seguridad y calidad específicos del sector. La integración en un equipo técnico especializado permite el intercambio de conocimientos y el desarrollo de soluciones colaborativas para los desafíos técnicos del día a día, contribuyendo directamente a la cadena de valor de la organización. La empresa ofrece un contrato indefinido desde el inicio de la relación laboral, con incorporación directa a su plantilla.
La jornada laboral es rotativa, de lunes a viernes, ajustándose a las necesidades operativas de la producción. La retribución bruta anual se sitúa en una banda salarial comprendida entre 22.000 y 31.000 euros, en función de la experiencia aportada, e incluye diversos complementos y pluses asociados al puesto.