El puesto desempeña funciones esenciales dentro del área de logística y producción de una empresa del sector alimentación. Las responsabilidades principales se centran en la manipulación y el movimiento de mercancías mediante el uso de carretillas frontales, asegurando que los productos se transporten de manera productivo y segura dentro de las instalaciones del almacén. Además de las tareas de manutención, el rol incluye labores de apoyo en la línea de producción, colaborando en diferentes etapas del proceso según las necesidades operativas del momento. Este trabajo requiere una alta atención al detalle y el cumplimiento estricto de los protocolos de seguridad e higiene, fundamentales en la industria alimentaria para garantizar la calidad e inocuidad de los productos. La posición es dinámica y demanda una actitud proactiva, ya que el flujo de trabajo puede variar en intensidad,
requiriendo adaptabilidad y un buen trabajo en equipo para coordinar esfuerzos con otros departamentos y alcanzar los objetivos de productividad establecidos. La oferta incluye un contrato de carácter temporal gestionado a través de la empresa de trabajo temporal Randstad, con posibilidad de posterior incorporación directa a la plantilla de la empresa cliente en función del rendimiento y las necesidades organizativas. La jornada laboral es completa, de lunes a viernes, desarrollándose en turnos que pueden ser de mañana o de tarde, según la planificación operativa. El salario bruto mensual ofrecido se sitúa en el rango comprendido entre 1700 y 1800 euros, acorde con las responsabilidades y la experiencia demandada para el perfil.