El gestor comercial bancario desarrolla sus funciones dentro de una oficina, donde su labor principal es la atención y asesoramiento directo a la clientela. Esta posición requiere una interacción constante con las personas para comprender sus necesidades financieras y ofrecer soluciones adaptadas a cada caso particular. El profesional se encargará de presentar y comercializar diversos productos financieros, tales como cuentas corrientes, depósitos, préstamos o seguros, siempre con el objetivo de proporcionar la mejor opción disponible en el mercado.
Además de las tareas comerciales, el rol incluye un importante componente de apoyo administrativo y gestión operativa dentro de la oficina. Esto implica colaborar en el trabajo diario del equipo, asegurando que todas las actividades se realicen con fluidez y eficiencia. Parte de sus responsabilidades consisten en gestionar las operaciones propias de cajero, lo que exige precisión y un riguroso cumplimiento de los procedimientos establecidos para garantizar la seguridad y la correcta ejecución de las transacciones.
El puesto se desarrolla en un entorno dinámico y regulado, donde es fundamental mantener actualizados los conocimientos sobre la normativa financiera y las características de los productos ofertados. La labor del gestor comercial no solo se centra en alcanzar objetivos de venta, sino también en construir relaciones de confianza a largo plazo con los clientes, basadas en un asesoramiento transparente y cualificado que contribuya a su bienestar económico.
La retribución se ajusta al convenio colectivo propio de la entidad. La jornada laboral puede ser completa, con horario de 8 a 15 horas, o parcial, de 8:30 a 12:30 horas, en función de las necesidades específicas de la sucursal bancaria. El contrato es de carácter eventual, gestionado a través de Randstad, para cubrir una baja por enfermedad. La empresa proporcionará la formación necesaria para el correcto desempeño de todas las funciones del puesto.