El trabajo se desarrolla en Ponte Caldelas y consiste en realizar tareas clave dentro del almacén, como controlar la entrada y salida de mercancías, comprobar la calidad de los productos y asegurar que cada pedido esté listo y en buen estado antes de su salida. La atención al detalle y la organización son importantes para que todo funcione bien.
El entorno es vibrante y colaborativo, con apoyo entre compañeros y comunicación clara entre departamentos. Se valora la responsabilidad, la autonomía y la capacidad de resolver situaciones con método, gestionando bien el tiempo incluso cuando hay más carga de trabajo. También se requiere adaptación a distintos turnos y manejo de herramientas y maquinaria.
Se ofrece un contrato inicial por circunstancias de la producción, con posibilidad de prórroga y continuidad según el desempeño y las necesidades de la empresa. La jornada es en turnos rotativos de mañana y tarde, e incluye formación específica para el puesto.