El puesto implica la realización de tareas básicas y esenciales dentro del ámbito de la agricultura. Las labores se desarrollarán en entornos rurales y al aire libre, formando parte de un equipo dedicado al mantenimiento y cuidado de los cultivos. El trabajo requerirá esfuerzo físico y adaptación a las condiciones climatológicas propias de la estación.
El desempeño de las funciones será fundamental para el correcto desarrollo de los ciclos de producción agrícola, contribuyendo directamente a las operaciones diarias de la explotación.
El rol exige compromiso con las normas de seguridad e higiene en el trabajo, así como la capacidad para seguir instrucciones de manera precisa y eficiente.
Se valorará positivamente la disposición para aprender nuevas técnicas y procedimientos relacionados con el sector. El entorno de trabajo es ágil y las tareas pueden variar según las necesidades puntuales de la cosecha o el mantenimiento de las instalaciones agrarias.