La posición implica la gestión integral del flujo de materiales dentro de un entorno de almacén industrial. El profesional será responsable del abastecimiento continuo y eficiente de materias primas y componentes a las líneas de producción, asegurando que los procesos de montaje dispongan de los recursos necesarios en el momento exacto y en las cantidades requeridas para evitar cualquier interrupción. Esto incluye el manejo especializado de diversos tipos de carretillas, como elevadoras frontales y retráctiles, para realizar tareas de carga, descarga y ubicación precisa de mercancías en las zonas designadas del almacén.
Además de las tareas operativas, el rol conlleva una importante responsabilidad en el control de inventario y la organización del espacio de trabajo. El operador debe mantener un registro meticuloso del stock disponible, gestionando el orden y la disposición de los materiales para optimizar el espacio y facilitar el acceso rápido.
Esta organización es fundamental para mantener la fluidez de las operaciones y apoyar la eficiencia general de la cadena de suministro interna, desde la recepción hasta el punto de consumo en la línea.
El trabajo también requiere una colaboración estrecha con otros equipos de producción y logística para coordinar los flujos de material y anticipar las necesidades de las líneas. La capacidad para trabajar de manera coordinada, comunicar incidencias y seguir procedimientos establecidos es clave para garantizar un entorno de trabajo confiable y productivo, donde la precisión y la puntualidad en la entrega de materiales son aspectos críticos para el éxito de las operaciones diarias.
La jornada laboral es de tiempo completo organizada en turnos rotativos que incluyen mañana, tarde y noche, con rotación cada dos semanas. La retribución bruta es de 16,05 euros por hora. Se requiere residencia cercana a la localidad o disponer de vehículo propio para los desplazamientos.