El trabajo consiste en repartir paquetes por Valladolid y sus alrededores. Cada repartidor gestiona con autonomía su ruta diaria, asignada desde un centro logístico. La jornada empieza preparando y cargando la furgoneta, y después se realizan las entregas en las zonas establecidas.
El día a día es dinámico y variado, con contacto constante con el contexto urbano, por lo que hace falta una actitud resolutiva para afrontar las incidencias que puedan aparecer durante el reparto. La coordinación con el equipo de soporte está disponible para cualquier duda o contingencia, aunque la gestión operativa recae principalmente en el conductor. Se trata de una actividad práctica, fuera de una oficina, para quienes disfrutan conduciendo y valoran la independencia en su trabajo.
Se proporcionan los medios necesarios, incluido el vehículo y la formación inicial, para desempeñar las funciones con seguridad y eficacia desde el primer día. La jornada es de 33 horas semanales, de lunes a domingo, con dos días libres según cuadrante. El horario habitual comienza a las 10:00 para la carga y puede ajustarse según la ruta.
La retribución es de 10 euros brutos por hora, más un plus de 0,12 euros por hora por el uso del móvil personal. La incorporación es inmediata, con un contrato fijo discontinuo inicial de cuatro meses y posibilidad de continuidad.