Este puesto consiste en el desarrollo e impartición de un programa formativo especializado en fontanería, dirigido a un grupo de alumnos. La labor principal es la de actuar como formador, transmitiendo conocimientos teóricos y prácticos esenciales para el oficio.
Se requiere la preparación de materiales didácticos, la explicación de conceptos fundamentales y la supervisión directa de las prácticas realizadas por los participantes. El objetivo es que los alumnos adquieran competencias profesionales aplicables en el sector de la instalación y el mantenimiento de sistemas de fontanería. El formador debe garantizar un ambiente de aprendizaje productivo, resolver dudas y evaluar el progreso de los asistentes.
La formación se llevará a cabo en unas instalaciones adecuadas, contando con las herramientas y los recursos necesarios para simular situaciones reales de trabajo.
Es fundamental que el profesional posea una sólida experiencia práctica y la capacidad de comunicar procedimientos complejos de manera clara y accesible. Este rol contribuye directamente a la cualificación de nuevos profesionales, impactando positivamente en su inserción laboral.
La planificación de las sesiones, la gestión del tiempo y la adaptación a los diferentes ritmos de aprendizaje son aspectos fundamental de la función. El formador actuará como referente técnico para el grupo, fomentando las buenas prácticas y el cumplimiento de las normativas de seguridad vigentes. La interacción constante con los alumnos es esencial para corregir técnicas y reforzar los conocimientos impartidos durante el desarrollo del curso completo.