Se supervisan las actividades operativas diarias en un almacén logístico, coordinando el trabajo durante un turno para asegurar el flujo continuo de tareas. La persona encargada resuelve incidencias de forma oportuna, apoya al equipo en sus funciones y mantiene una presencia activa en el terreno para optimizar el rendimiento. Actúa como enlace entre el equipo operativo y la gestión, reportando avances y desviaciones, gestionando recursos humanos y materiales para alcanzar los niveles de servicio acordados. Se garantiza el cumplimiento de las normativas de seguridad y calidad del sector, mientras se analizan datos operativos para identificar áreas de mejora y proponer soluciones prácticas. La comunicación con otros supervisores y departamentos es clave para una transición fluida entre turnos y una operación cohesionada. Este puesto, de tipo sólido y con turno de mañana, se desarrolla en una empresa consolidada del sector logístico, en un entorno dinámico. Ofrece autonomía real en la gestión del turno, contacto directo con la operativa y la posibilidad de influir en el rendimiento diario del equipo, contribuyendo a la eficiencia de la cadena de suministro.