La posición principal consiste en la impartición de clases dentro del ciclo formativo de Grado Superior de Educación Infantil. Las responsabilidades docentes se centran en la planificación, desarrollo y evaluación de los módulos asignados, garantizando la calidad pedagógica y el cumplimiento del currículo establecido. El docente debe fomentar un entorno de aprendizaje participativo y enriquecedor, adaptando las metodologías a las necesidades del alumnado.
Este rol requiere una dedicación integral al proceso educativo, incluyendo la tutorización de estudiantes, la coordinación con otros miembros del departamento y la participación en actividades complementarias propias del centro formativo. La labor implica el uso de recursos didácticos variados y la actualización constante de los contenidos para reflejar las últimas tendencias en educación infantil.
Es fundamental mantener una comunicación fluida y constructiva con el equipo educativo y las familias, cuando sea pertinente, para apoyar el desarrollo integral de los futuros técnicos.
El profesional debe mostrar un compromiso transparente con la excelencia educativa y la innovación en la enseñanza, contribuyendo activamente al proyecto pedagógico de la institución. La preparación de materiales, la corrección de trabajos y la evaluación continua forman parte de las tareas inherentes al cargo, siempre con el objetivo de facilitar el aprendizaje y la adquisición de competencias profesionales por parte del alumnado.