La función principal de este puesto es realizar operaciones de soldadura en materiales metálicos de acuerdo con procedimientos técnicos establecidos y especificaciones de calidad. Esto implica interpretar planos y esquemas para determinar las necesidades de unión de estructuras y componentes diversos. Las responsabilidades diarias incluyen preparar las superficies a soldar, seleccionando los materiales de aporte y configurando los equipos como los de soldadura MIG y TIG para obtener resultados óptimos.
Posteriormente a la soldadura, es necesario realizar tareas de acabado como el pulido o lijado de las uniones para eliminar rebabas y lograr la superficie final requerida. El trabajo se desarrolla en un contexto de taller donde la colaboración con otros equipos, como montadores o personal de control de calidad, es esencial para el flujo productivo.
Se presta especial atención a seguir todas las normas de seguridad e higiene industrial aplicables durante el proceso de trabajo para prevenir accidentes.
El operario debe mantener un registro básico de las tareas realizadas y reportar cualquier incidencia o desviación detectada en los materiales o en el proceso. El objetivo final es contribuir a la fabricación y ensamblaje de productos o estructuras metálicas con una calidad uniforme y durable, cumpliendo con los plazos establecidos por la planificación de producción. La jornada laboral se organiza en turnos rotativos que cubren el horario de mañana de 6:00 a 14:00 y el de tarde de 14:00 a 22:00, de lunes a viernes.
La contratación inicial se realiza por un período de seis a ocho meses, con la posibilidad posterior de incorporación a la plantilla fija de la empresa en función del rendimiento y las necesidades del negocio.