El profesional será responsable de garantizar la operatividad y eficiencia de los equipos e instalaciones industriales. Entre sus principales funciones se encuentra la ejecución de programas de mantenimiento preventivo y correctivo, siguiendo los planes establecidos para minimizar las paradas no planificadas. También deberá realizar un análisis detallado de las averías ocurridas, identificando las causas raíz y proponiendo mejoras técnicas y preventivas para evitar su recurrencia, contribuyendo así a la optimización continua de los procesos productivos.
El puesto requiere proporcionar asistencia directa a las líneas de producción, respondiendo con prontitud a las incidencias y apoyando en las nuevas instalaciones y puestas en marcha. Asimismo, es fundamental una comunicación productivo, documentando y reportando todos los trabajos realizados en el sistema correspondiente para mantener un historial actualizado.
Se encargará también de formar a los operarios en el manejo básico de los equipos y de verificar su correcto funcionamiento tras cualquier intervención de mantenimiento.
La gestión del área de trabajo es otro aspecto clave, incluyendo el control del stock de repuestos, herramientas y materiales necesarios, así como mantener el orden y la organización en la zona de mantenimiento para garantizar la seguridad y la eficacia en las intervenciones. Este rol es fundamental para sostener la productividad y la calidad en el entorno industrial, asegurando que toda la maquinaria funcione dentro de los parámetros de seguridad y rendimiento esperados.
La empresa ofrece un contrato directo y estable. El horario de trabajo es rotativo, cubriendo turnos de mañana y tarde de lunes a viernes. El salario final será determinado durante el proceso de selección, en función de la experiencia y la valía del candidato.