Evaluación y diseño de planes: Evaluar la capacidad funcional de los residentes al ingreso y diseñar programas de intervención individualizados o grupales para mantener o mejorar su autonomía.
*Entrenamiento en AVD (Actividades de la Vida Diaria): Capacitar en tareas básicas como el vestido, aseo, alimentación y movilidad para reducir la dependencia.
*Estimulación cognitiva: Realizar ejercicios de memoria, atención y funciones ejecutivas para ralentizar el deterioro mental.
*Adaptación del contexto y ayudas técnicas: Modificar espacios para facilitar la accesibilidad y seguridad, recomendando productos de apoyo (bastones, andadores, sillas de ruedas,
cubiertos adaptados) para reducir el riesgo de caídas.
*Terapia ocupacional/ocio: Organizar actividades significativas (manualidades, talleres de estimulación) para mejorar el estado de ánimo, la autoestima y la integración social.
Asesoramiento: Entrenar a cuidadores y familiares en técnicas de manejo y cuidado del residente.