Cinco minutos después aparece el mensaje que nadie quería leer: "El certificado ha caducado."
De repente, lo que parecía una simple incidencia deja de ser tan simple.
Empiezan las llamadas, los accesos dejan de funcionar, alguien no puede firmar un expediente, otro no consigue autenticarse, los equipos de desarrollo empiezan a revisar servicios, los administradores validan certificados....