Las funciones diarias incluyen ayudar en las actividades de la vida cotidiana, controlar los signos vitales bajo supervisión, administrar la medicación siguiendo los protocolos y mantener el entorno limpio y ordenado.
Es relevante observar cualquier cambio en el estado de salud de los residentes y comunicarlo para poder detectar posibles problemas a tiempo. En este equipo, la comunicación clara y el trato respetuoso y empático son fundamentales para dar un buen servicio.
El trabajo se realiza en un centro residencial con horarios rotativos, que incluyen fines de semana y festivos, para cubrir las necesidades de atención continua. El entorno está pensado para seguir aprendiendo y actualizarse, siempre priorizando la dignidad y la autonomÃa de las personas. La capacidad de adaptación y la organización son claves para desenvolverse bien en este ambiente tan dinámico y humano.
Muestra tus habilidades a la empresa, rellenar el formulario y deja un toque personal en la carta, ayudará el reclutador en la elección del candidato.